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OpiniónAutonómica

¿Voto perdido? No. El voto perdido es el que no cambia nada.

Redacción Decide
11 Mar 2026
4 min lectura
¿Voto perdido? No. El voto perdido es el que no cambia nada.
En 2022, el undécimo procurador de Burgos se decidió por unos pocos miles de votos. Este 15-M, la diferencia puede ser aún menor. Votar a DECIDE Burgos no es tirar el voto: es el único voto que puede mover algo.

Hay una frase que los partidos grandes repiten en cada campaña como si fuera un mantra: "votar a los pequeños es tirar el voto". Es una mentira útil. Útil para ellos. Porque si la gente la cree, el sistema se perpetúa solo, sin que nadie tenga que hacer nada.

Vamos a los datos. En las elecciones autonómicas de Castilla y León de febrero de 2022, la circunscripción de Burgos eligió 11 procuradores. Los once escaños se repartieron entre tres partidos. Hasta aquí, el relato oficial. Pero hay una cifra que no sale en los titulares: más de 20.000 burgaleses votaron a candidaturas que no obtuvieron ningún escaño. El sistema D'Hondt no castiga votar diferente: castiga votar dividido. Cuando ese mismo volumen de votos se reparte entre varias candidaturas, ninguna alcanza el umbral necesario. Concentrado en una sola, cambia el resultado.

El undécimo escaño: la aritmética que nadie explica

El sistema D'Hondt, que es el que se usa para repartir escaños, funciona dividiendo los votos de cada partido entre 1, 2, 3, 4... hasta cubrir todos los escaños disponibles. En Burgos en 2022, el undécimo y último escaño lo obtuvo el PSOE con su quinto procurador. El cociente decisivo fue de aproximadamente 11.293 votos. El siguiente cociente sin escaño rondaba los 10.700.

Dicho de otra forma: la diferencia entre tener o no tener representación en las Cortes fue de menos de 600 votos en el cociente decisivo. Una candidatura que hubiera concentrado 11.000 votos en Burgos habría obtenido un procurador. Esos votos existían. Estaban dispersos entre candidaturas que no llegaron al umbral.

Este 15-M, el escenario puede ser aún más favorable

Las encuestas para el 15 de marzo de 2026 apuntan a unas Cortes muy fragmentadas, sin mayoría absoluta clara. En ese escenario, un procurador independiente no es un actor secundario: puede ser el más decisivo de la cámara. No porque tenga más votos que nadie, sino porque en una aritmética ajustada, un voto de diferencia puede inclinar cualquier balanza.

Burgos tiene 11 escaños en juego. La diferencia entre el escaño once y el doce puede volver a ser de unos pocos miles de votos. DECIDE Burgos no pide un milagro. Pide exactamente los votos que en 2022 se dispersaron entre candidaturas que no llegaron al umbral.

¿Qué es realmente un voto perdido?

Un voto perdido no es el que va a una candidatura pequeña. Un voto perdido es el que va a un partido que ya tiene garantizados sus escaños y que, con tu voto o sin él, va a hacer exactamente lo mismo. Un voto perdido es el que refuerza a quien no te necesita y no te escucha.

Votar a PP o a PSOE en Burgos este 15-M no va a cambiar el número de procuradores que van a obtener. Sus escaños están prácticamente garantizados. Lo que sí puede cambiar es si Burgos tiene o no una voz propia, independiente, que no tenga que pedir permiso a Madrid para defender los intereses de la provincia.

"El voto perdido no es el que va a los pequeños. Es el que va a los grandes sabiendo que nada va a cambiar."

El 15 de marzo, votar a DECIDE Burgos – Nueve CyL es el único voto que puede añadir algo nuevo al mapa político de Castilla y León. Los demás votos ya están contados.

Esos 11.000 votos son y serán el objetivo de DECIDE Burgos. No como meta abstracta, sino como umbral concreto a partir del cual Burgos deja de ser un territorio postergado en la historia de Castilla y León y empieza a escribir la suya propia. Cuanto antes ocurra, antes tendremos voz. Antes dejaremos de esperar que otros decidan por nosotros.

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