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OpiniónAutonómica28 Feb 20264 min lectura

"Vuelva en tres meses": la respuesta del sistema a la salud mental en Burgos

En Aranda de Duero, la espera para una primera consulta con el psiquiatra supera los tres meses. En Castilla y León hay 4 psicólogos clínicos por cada 100.000 habitantes. La media europea es de 18.

Por Carolina Blasco

"Vuelva en tres meses": la respuesta del sistema a la salud mental en Burgos

Hay una lista de espera de la que nadie habla. No es la de traumatología ni la de oftalmología. Es la de salud mental. Una lista de espera silenciosa, invisible, que en Aranda de Duero supera los tres meses para una primera consulta con el psiquiatra. Tres meses. Noventa días de angustia, de insomnio, de desesperación. Noventa días en los que una vida puede romperse.

En Burgos capital, la espera es de 41 días. En el conjunto de Castilla y León, 48. Son cifras oficiales, pero son cifras que esconden una realidad mucho más cruda: la de un sistema de salud mental desbordado, infradotado y obsoleto.

En Castilla y León hay 4 psicólogos clínicos por cada 100.000 habitantes. La media europea es de 18. No es una opinión, es un dato. Y es una vergüenza.

El problema empieza por la falta de profesionales. En Castilla y León tenemos una de las ratios de psicólogos clínicos por habitante más bajas de España. Y de Europa, ni hablemos. Faltan psicólogos, faltan psiquiatras, y los que hay están desbordados. Con una consulta cada tres o cuatro meses no se puede hacer terapia. Se puede, como mucho, renovar una receta.

La consecuencia más dramática: el suicidio

La consecuencia más dramática de este abandono es el suicidio. En 2023, 26 personas se quitaron la vida en la provincia de Burgos, una tasa de 7,3 por cada 100.000 habitantes. 194 en toda Castilla y León. Son cifras que deberían hacernos reflexionar. Detrás de cada número hay una historia de sufrimiento que el sistema no ha sabido atender a tiempo.

En 2023, 26 personas se quitaron la vida en la provincia de Burgos. Una tasa de 7,3 por cada 100.000 habitantes. No son un número. Son 26 vidas que se podrían haber salvado.

Un modelo anclado en el pasado

El modelo de atención a la salud mental en Castilla y León sigue anclado en el pasado. Un modelo hospitalocéntrico, centrado en la medicación y la hospitalización de agudos, que ignora la importancia de la prevención y la atención comunitaria. Faltan centros de salud mental, faltan hospitales de día, faltan pisos tutelados, falta un plan de prevención del suicidio ambicioso y bien dotado.

Lo que funciona en otras comunidades

No hay que inventar nada. Basta con mirar a lo que hacen bien en otras comunidades. En el País Vasco y Navarra, con los mejores indicadores de salud mental de España, el modelo se basa en una red de centros de salud mental bien dotados, con equipos multidisciplinares que trabajan de forma coordinada con atención primaria. Con programas de prevención. Con una ratio de profesionales que duplica y triplica la de Castilla y León.

La salud mental es un derecho

Desde Decide Burgos creemos que la salud mental no puede seguir siendo la hermana pobre de la sanidad. No es un lujo, es un derecho. Y vamos a defenderlo donde hay que hacerlo: en las Cortes de Castilla y León, donde se deciden los presupuestos y las prioridades. Porque una comunidad que no cuida la salud mental de sus ciudadanos es una comunidad enferma.